miércoles, 28 de marzo de 2012

Mis bloggeros favoritos (I)

Os invito a que recorráis en esta nueva sección las aportaciones de blogs finisecularmente contemporáneos. Todos ellos alejados de la alta suciedad, entre lo políticamente incorrecto y el surrealismo más disparatado dando también cabida a expresiones sensatas y cabales. Dicha esta cursilada y galopada de memez incongruente empezaré por Mondo Brutto libros. Un espacio desapegado de influencias comerciales literarias y dimensionado en la subcultura celtibérica.

Una de sus espónsors, Grace Morales, codirectora del fanzine Mondo Brutto y autora de la novela "Otra dimensión".

¡Qué bonita es Barcelona!

martes, 24 de enero de 2012

Ⓐ: la tragicomedia del no-logo


Entre banderas negras, himnos o emblemas, la Ⓐ se erige probablemente en el símbolo anarquista que más se ha posicionado y difundido en las últimas décadas en la iconografía y el imaginario popular libertario, sin haber perdido ni un ápice de empuje desde su creación. Guste o no, han sido muchos los ámbitos y personas (e incluso marcas de perfumes o de mochilas) que se han apropiado de este símbolo erigiéndolo en un objeto de mercadotecnia y al que muchos adolescentes se han abrazado en una pretendida etapa de aséptica rebeldía (aquellos que pocos años después no pondrán ningún pero a estudiar en una universidad privada).
A pesar de ello, y dada su difusión transversal por todo el planeta, no ha sucumbido a un extremo envilecimiento del mercado que sí ha fagocitado otros símbolos, como la célebre foto del Che Guevara, realizada por el fotógrafo cubano Alberto Korda. Es más, uno no puede dejar de sentir contracciones esofágicas al ver la susodicha foto estampada en las camisetas de conocidas franquicias de ropa, mientras que se percibe todavía cierta frescura e ingenua autenticidad al observar una Ⓐ pintada en una fachada de cualquier ciudad.

El factor U+24B6

Bien, merece la pena reflexionar sobre el papel realizado por U+24B6 (código desde el que se edita este símbolo en entornos informáticos). El libro editado por Virus y traducido del proyecto original en italiano, trata de explicar, y lo hace de forma brillante, los orígenes, la difusión, su significado a través de análisis semióticos y estéticos y su edad de oro y expansión durante los movimientos contraculturales de los ochenta.

Cabe destacar especialmente dos pasajes: primero, el que habla de un origen claro del símbolo en el París de los años 60 , ”…Tomás Ibáñez fue el inspirador, René Darras lo plasmó gráficamente en 1964…luego retomado por la Gioventú Libertaria de Milán en 1966…”, pero evidenciando unos precedentes en forma de prototipos en años anteriores. Sin embargo, el libro menciona, pero no aclara, sobre dichos precedentes, una pista falsa en cuanto a fuentes documentales, y es que la fotógrafa Gerda Taro en la Guerra Civil Española retrató un miliciano en cuyo casco se vislumbra un prototipo de este símbolo pintado en tiza. Segundo, la curiosa existencia de un sello de películas X, Anarchy Films, cuyo logo simboliza el credo pornoanarquista de sus películas, críticas con la hipocresía y los condicionamientos religiosos.

Pero lo mejor de la publicación es, sin duda, su aportación gráfica, un recorrido histórico que ofrece un hilo argumental que no precisa de texto, ni explicación ninguna, un ejercicio de antropología y sociología de gran valor. Eso sí, no busquemos soflamas ideológicas ni proclamas políticas o doctrinarias; la obra trata de un símbolo en un contexto de diversos ingredientes, mezclados de forma poliédrica en sus puntos de vista y de la que emerge un producto esencialmente ecléctico, mezclando la pornografía, el movimiento punk, el diseño, las marcas patentadas y entrevistas a sociólogos; con resultados imprevistos, tal y como menciona el título.

Rondaban los años 80 en los suburbios de las metrópolis, cuando no existían más medios que un trozo de tela para parchear la espalda de las tejanas; muchos pedían a la abuela que nos cosiera una Ⓐ, y es que en cuestiones de anarquía, la Ⓐ vale tanto para un roto como para un descosido.

martes, 24 de mayo de 2011

Érase una vez la democracia (y III)


Capítulo 9
El legado de Antígona
Poco a poco, algunos ciudadanos con capacidad crítica ante tamaña injusticia, ante tanto desfalco y descontrol de los recursos, ante tanta mentira, ante el abuso de poder, ante tamaño robo a manos abiertas de las economías familiares, ante los privilegios de políticos, banqueros y
chorizos de altos vuelos, se dispusieron a reflexionar sobre el futuro que les espera a varias generaciones de jóvenes y cómo recuperar el derecho a una vivienda digna y a un trabajo que se supone la Constitución les ampara poder obtener. Tal y como nos enseñó Sófocles con el mito de Antígona, existen leyes injustas ante las que es legítimo desobedecer. Pero el sistema tan
perverso que nos han inoculado no vende leyes injustas sino un sistema que las reinterpreta y aplica en beneficio de las élites. No culpemos a las teorías de las malas prácticas.
Y el ciudadano harto ya se dispuso a pensar, concienciarse, a reflexionar y plantear que el derecho a la Democracia hay que ganárselo y además de defenderlo tal y como las familias cobijan y protegen a sus miembros desde que nacen lo mismo deberían hacer los ciudadanos con la familia social que representa una Democracia acogiéndose al derecho pero asumiendo los deberes.
Capítulo 10
Democracia Real Ya
Colorin colorado este cuento no se ha acabado ¿Te animas a acabarlo?

domingo, 22 de mayo de 2011

Érase una vez la democracia (II)


Capítulo 6
No hay más ciego que el que no quiere ver
Adormecida la ciudadanía, perezosa de movilizarse por las injusticias sociales, agazapadas en su madriguera del espejismo del bienestar en sus Centros Comerciales, en los concesionarios de coches, en los templos del ocio, en las rutas del fin de semana con alcohol y drogas non stop, en el confesionario de la caja tonta como exculpador de conciencias, con las audiencias de la telebasura en el altar de los records guiness y a gustito entre los brazos del Morfeo de la cultura enlatada, casposa y ridículamente disfrazada de falso underground…llegó la incapacidad (que no discapacidad) visual de la que nos habló José Saramago en su “Ensayo sobre la ceguera”. No hay más ciego que el que no quiere ver.
Capítulo 7
Hacia el fundamentalismo democrático
El rumbo de los intereses de un gobierno compuesto de siniestros personajes fascistas, herederos del franquismo, asesinos con las manos manchadas de sangre, hooligans del ultraliberalismo económico y amiguetes de la feria inmobiliaria y el ayuntamiento prevaricador, quisieron hacer creer que unas supuestas armas de destrucción masiva estaba en poder de un loco allá por el Próximo Oriente.
Quisieron construir un enemigo a medida de sus intereses (que ellos mismos ayudaron a EEUU a crear y dotarle de la mejor tecnología armamentística). Quisieron construir un logos perverso con la abyecta complicidad de los medios de comunicación, una manipulación semántica de la expresión “Condeno la violencia” (se condena el terrorismo de ETA pero no se verbaliza la condena del terrorismo y matanza de civiles palestinos por parte del gobierno – no del pueblo- israelí).
Quisieron engañar a la ciudadanía un 11 de marzo de 2004 pero no lo consiguieron. Y ésta creyó liberar al pueblo del yugo de unos intereses partidistas para ceder el poder a otro gobierno que no hizo más que perpetuar el camino que inició el que le precedió. Un camino que desfiguraba la Democracia, una Democracia que se convertía en fundamentalista a imagen y semejanza de Al-Qaeda, los seguidores de Cristo Rey o de las sectas religiosas.
Capítulo 8
www.estadodederecho.paf
El viaje de aquel país que le llevó de la dictadura al fundamentalismo democrático facturó el equipaje del parlamentarismo como mercancía de compraventa de votos, quedando en el limbo de las ideologías, a merced de los dueños de la riqueza. La pérdida de este equipaje tuvo una atención al cliente sorda ante la razón crítica de quienes pedían auxilio por un altavoz con mute activado. El Estado de derecho destrozado, anulado, acorralado, se acerca el final de partida.
Game Over.
Insert coin para continuar.

sábado, 21 de mayo de 2011

Érase una vez la democracia (I)

Capítulo 1

El nacimiento de una mentira
Erase una vez un dictador asesino y criminal que dio plenos poderes a un príncipe discípulo de Maquiavelo. Le ofreció mantener los privilegios en un reino necesitado de las ayudas estructurales de la Unión Europea a cambio de ceder el control a las mismas familias políticas y financieras que le habían perpetuado en el poder. Para ello se ayudó de una tómbola amañada llamada Transición a la Democracia (que no democrática), y así escenificar una farsa y otorgar al pueblo el premio de la muñeca pepona de la libertad.
Y con ello, el príncipe tuvo una hija a la que llamó Democracia Parlamentaria.
Capítulo 2
El jefe de todo esto
Aquel príncipe, vistió en las mejores galas de las cortes europeas y mundiales para ofrecerse como ejemplo del mejor garante de los derechos civiles. Aquellas cortes que conformaban el Imperio del Mal con la ayuda inestimable de la CIA desde su sede operativa en Langley (Virginia), gobernaban el mundo y monitorizaban la producción de armas, de drogas, de ordenadores, de automóviles, de aparatos electrónicos, así como la gestión de las Bolsas, de redes de prostitución, la explotación infantil y dictaban las leyes del pensamiento único a través de los medios de comunicación.
Así fue que el Fondo Monetario Internacional, las incipientes bancas islámicas que controlaban el negocio del petróleo, la Banca Mundial, la Banda de Bildelberg y diversos freelances expertos en gangsterismo financiero dieron unas palmaditas al príncipe con el fin de establecer el bipartidismo político, obediencia plena a la Constitución y la bendición al dictador que tantas muertes y sufrimiento causó. De la mentira nació el jefe de todo esto, un rey absoluto.
Capítulo 3
Silencio, se rueda
Pero en aquel reino, ciudadanos con pensamiento propio quisieron una sociedad más justa, equilibrada y transparente. Familias enteras de obreros, asociaciones de vecinos, sindicatos que no querían obedecer a la patronal de empresarios, organizaciones de mujeres valientes y luchadoras o colectivos representantes de otras formas de pensamiento, tendencia sexual o cultural que defendían su identidad a través de su cultura, su lengua, su idea de pertenencia a una comunidad o creencia religiosa, dispusieron de la calle como escenario para rodar una historia con derecho real a cameo.
Tanto miedo produjo en los garantes de la Democracia a perder su “status quo” que pusieron en práctica un maquiavélico plan que anulara todas aquellas iniciativas valiéndose en algunos casos de la violencia, de la censura, del mobbing social y en casos extremos de terrorismo de estado llegando a asesinar. En resumen, se silenció todo para no rodar una película que consideraban agitadora de conciencias.
Capítulo 4
¿Qué hemos hecho para merecer esto?
Una vez establecido el pensamiento único y fracturado el vínculo con toda moral social y política, un partido supuestamente de izquierdas destrozó todo el tejido industrial del país abocando a miles de familias al paro y con ello a un holocausto de la pobreza, la desesperación, la humillación y un callejón sin salida. A ello ayudó mecanismos de desactivación de iniciativas de miles de jóvenes con la entrada de la heroína en todos los suburbios de las grandes ciudades.
La población también quedó a merced de luchas políticas e identidades asesinas en manos de terroristas como ETA o el GAL y sometida al miedo de un sistema penitenciario y policial no muy alejado del sistema represivo de la dictadura.
Los responsables de todo eran como los “Diez negritos” donde todos parecían ser culpables o inocentes en una red de coartadas que implicaban o descartaban como si fuera una reunión de trileros en hora punta en las Ramblas de Barcelona.
Capítulo 5
Es la economía estúpido
Así pues, una vez vendido el sector agrario a las políticas de control de la Unión Europea, destrozado el tejido industrial y con media población en el límite del subdesarrollo, se iniciaron proyectos y políticas para convertir el país en un baúl cerrado de economía de servicios dependiente del turismo y el mercado del ladrillo que ayudó a mejorar la economía de muchas familias. Éstas creyeron que la mejoría era producto de la Democracia, de un sistema económico fuerte, que el país y sus ciudadanos eran el no va más y que se construyó una Democracia Real en tiempo record sin haber tenido más referentes que cuarenta años de dictadura, siglos de opio catolicista y alguna escapada a los cines eróticos de Perpignan.
¿Cómo era posible tener todo lo que se deseó y por duplicado? Coches, teles, ordenadores, dos residencias, ganancias económicas gracias a la especulación inmobiliaria, obtención de créditos en blanco…vivir por encima de las posibilidades! ¿Cómo era posible? Es la economía estúpido.

martes, 12 de octubre de 2010

Perdone señora que no me levante



Perdone señora ministra que no me levante. Hoy, 12 de octubre día de la patria, de la Hispanidad, del desfile militar de las fuerzas armadas más democráticas, solidarias y portadoras de la paz y ayuda humanitaria que nunca haya existido, me quedo en la cama igual.
Cierto es que actualmente la ciudadanía dispone de los engarces estructurales, políticos y sociales con los que tiene garantizado un sistema de defensa del Estado español profesional, moderno, apartado de los órganos de decisión política y quedando sometido al poder civil. En el proceso de la Transición a la democracia española eran considerados normales los exabruptos y declaraciones de militares de alto rango, cuando no la intervención directa en asuntos políticos o los intentos de golpes de estado. Pero a éste sector de militares del ala más dura, rancia y conservadora le faltó un programa entonces y le sobró una perspectiva miope de la adecuación social que necesitaba el país acorde a las líneas económicas dictadas por la Comunidad Europea. Poco a poco fueron asumiendo el papel que le correspondía en un Estado moderno y democrático.
Así pues, hoy día, cualquier declaración de militares, de corte político o que recuerde el artículo 8 de la Constitución “…las Fuerzas Armadas…tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial…” supone ipso facto un toque de atención al militar, cuando no un arresto, o hasta la destitución del cargo que ostenta (ver artículo de 2006 en NYTimes). Cabe añadir que este tipo de declaraciones siempre vienen seguidas por el leitmotiv de la Corona en los medios de comunicación apelando a la concordia, el consenso y la profunda satisfacción.
Pero detrás de esa presunta democratización, modernización y pluralidad de un ejército que acoge soldados de distinto sexo, raza o religión y de haber tuneado hábilmente la imagen que transmiten las Fuerzas Armadas a ojos de la ciudadanía, como defensores de la paz en misiones internacionales, nunca los poseedores de un arma como instrumento de pacificación y de control pueden ser tomados como los agentes que nos van a proporcionar seguridad como ciudadanos. Y menos, cuando un Estado que se dice democrático se permite hipócritamente celebrar una fiesta de la Hispanidad, mostrando los sables y lascivas armas en forma de tanques, fusiles y cazas aéreos, recordando la conquista de América como un momento de encuentro de dos culturas en vez del genocidio cultural y religioso que fue y otorgando protagonismo al izamiento de una bandera - la española - tan conflictiva y simbólicamente humillante para una parte no menos importante de la población.
Y además de todo esto:
- Todavía existen indicadores de antiguos problemas latentes en las Fuerzas Armadas pero que no son estratégicamente publicados por los mass media. ¿Ejemplos? Todavía persisten tendencias nostálgicas del franquismo o bien, machismo por el que la mujer militar ha abandonado la carrera militar debido a dificultades en la conciliación (demostrable según estudio estadístico del Observatorio de la Mujer en las FAS.
- Instrumentalización del concepto identidad-bandera-patria como fenómeno que se está extendiendo en los medios de comunicación y en los ámbitos políticos y social. La ciudadanía no es impermeable a esta manipulación informativa y en cualquier noticia de carácter estatal existe una excesiva utilización del concepto “español” de manera insistente, reiterativa e intrascendente para el objetivo de la noticia en sí.
- El pasado 8 de junio el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio publicó un informe donde se refleja la cifra de venta de armas de fabricación española por valor de 1.346 millones de euros, un 44% más que el ejercicio de 2008. Parte de esta venta se realizó a países donde no existe un régimen democrático o países como Israel que precisan de armas para seguir machacando al pueblo palestino.
- Del anterior punto se deduce que el gobierno -socialista y obrero según sus siglas- ha permitido un aumento de la inversión de innovación y tecnología en armas y, según los presupuestos generales presentados hace breves días, lo ha reducido en el ámbito ciencia y tecnología no armamentística. Uno de los Ministerios menos o nada afectados por la reducción de presupuesto general para 2011 ha sido el de Defensa.
Y nosotros, ciudadanos, tan democráticos, tan cívicos ¿seguimos permitiendo esto?
Así pues, perdone señora ministra que no me levante durante el día de hoy, me quedo en la cama igual, aunque es posible que valore la posibilidad de dejar el lecho por unos segundos para vomitar la intoxicación que recibo a través de los medios en forma de inputs ponzoñosos sobre la patria, la bandera y la cutre y casposa españolidad que nos quieren inocular.

lunes, 17 de mayo de 2010

La ciudad oculta


Durante la tan aclamada Transición a la democracia (que no democrática) y los primeros años de gobierno socialista en España, se dieron una serie de condiciones socio-económicas que desembocaron en un escenario de difícil futuro para los jóvenes que habitaban en las periferias de ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao.

El éxtasis social provocado por la bienvenida a una modernidad cultural, la proliferación de tribus urbanas o el baby-boom que propició una generación de adolescentes muy numerosa en los años 80, fueron indicadores sociales que marcaron una nueva época. Pero el contexto en el que se tuvo que integrar fue desalentador: la masificación de inmigrantes en estas ciudades, el aumento de las tasas de paro que galopaba simultáneamente a la entrada de la heroína en los barrios marginales, el desconocimiento de las consecuencias del abuso de drogas y una legislación alienada de toda consideración con la nueva realidad, dieron al traste con el futuro de miles de aquellos jóvenes.

De aquella época han quedado numerosos testimonios en diferentes formatos: películas, libros, exposiciones, documentales han dado a conocer al público qué sucedió en aquella época. Pero detrás de lo que se ha divulgado, subyacen historias personales anónimas, especialmente las de muchos padres que, sin medios, ni conocimiento ni apoyos tuvieron que afrontar una tragedia: la de unos hijos atrapados en el abismo de las drogas, especialmente la heroína, y sus terribles consecuencias: la autodestrucción salvaje de sus vidas, la delincuencia, el acoso y el maltrato a sus progenitores que unido al estigma de la enfermedad del SIDA les condujo a una autopista de elevado peaje hacia la exclusión y la marginación, cuando no la muerte.

Una familia con un anciano dependiente, hacinada en un piso de 50 metros, con el padre en paro y sin subsidio, más pendiente del Anís del Mono que de la familia, con un hijo muerto por sobredosis, y otro más enfermo de SIDA y una madre que sobrevivió al hambre de la posguerra no era ninguna trama de una novela de Burroughs, sino una realidad palpable. No menos trágicas fueron las historias de padres de clase media acomodada, con estudios y un buen trabajo que con todos los elementos de progreso a su favor sufrieron igualmente ese infierno.

Quien vivió en aquellos barrios sabrá de lo que estamos hablando: de una ciudad oculta que era ignorada por la Administración y la clase media y cuyas historias han quedado plasmadas en diferentes libros. De entre todos ellos destaca La historia de Julián. Memorias de heroína y delincuencia, del profesor Juan Gamella, relato de la vida de Julián, un joven madrileño de clase trabajadora que abarca del 1977 a 1987. La obra combina un planteamiento antropológico, la narración en primera persona y la voz coral de familiares, explicando la ruptura con su entorno, los inicios en la delincuencia, el consumo de heroína, la cárcel y finalmente una recuperación gracias, en gran medida, a la madre.

Igualmente sobrecogedora es la historia autobiográfica que explica Raquel Heredia en La agenda de los amigos muertos, un recorrido del calvario por el que pasó la autora – periodista de reconocido prestigio entre las bambalinas de la política de la Transición - y madre de una hija adicta a la heroína durante diecinueve años. El resultado de la lectura es espeluznante, percibiéndose los estertores de una lenta agonía en vida que reflejan dos décadas de autodestrucción y decadencia que condujo a la muerte de Ada, su hija.

Muchos de aquellos padres se unieron en asociaciones buscando una solución. Una de ellas, la Coordinadora contra la Marginación de Cornellá (Barcelona), tuvo una actividad en los años 80 y 90 pródiga en el ámbito de la exclusión social y en la crítica del fallido sistema de reinserción de presos comunes por delitos de drogas. De todo ello dan fe Pedro Carrión y María Cubero en el libro La ciutat oculta, una crítica de cómo la sociedad del bienestar permite fraudes morales de un sistema que no ofrece igualdad de oportunidades a todos.

En una ciudad oculta dormía Gregorio Samsa, el protagonista de La Metamorfosis de Kafka que tras un sueño intranquilo se despertó siendo un insecto. Una alegoría universal que mañana nos puede visitar a cualquiera de nosotros.