El contrato social: una aproximación
El contrato social
(definición extraída de Wikipedia) es un acuerdo real o
hipotético realizado en el interior de un grupo por sus miembros, como por
ejemplo el que se adquiere en un Estado en relación a los derechos y deberes
del estado y de sus ciudadanos. Se parte de la idea de que todos los miembros
del grupo están de acuerdo por voluntad propia con el contrato social, en
virtud de lo cual admiten la existencia de una autoridad, de unas normas
morales y leyes, a las que se someten.
Cabe destacar primero que
anteriormente a Rousseau, que fue el filósofo que describió de forma más acertada este tipo de acuerdo, existió otro filósofo que avanzó un siglo antes una formulación similar: Thomas Hobbes en su obra Leviatán. El sustrato del orden natural en que se basan Hobbes y Rousseau para
modelar su percepción de la naturaleza del ser humano son divergentes. Hobbes
afirmó que el hombre es un lobo para el
hombre y que por ello debía existir una autoridad que regentará las voluntades individuales. Rousseau creía que el ser humano es bueno por naturaleza y establece el contrato social como medio de que garantice
unas condiciones de libertad e igualdad de diferentes grupos de personas
(naciones en el caso que nos atañe) para facilitar la consolidación de un
Estado de derecho.. Pero en este tratado confluyen de forma determinante las
ideas filosóficas del liberalismo (más puro). El pensamiento de Rousseau sirvió de base
ideológica en los hechos de la Revolución Francesa y también tuvo influencia en
los procesos del liberalismo político del siglo XIX. Cabe señalar que la idea de
contrato social es anterior a la conformación del nacionalismo español o
catalán como idea social y política que tuvo como punto de partida el siglo XIX.
Evolución del contrato entre España y Catalunya
No hace falta señalar
